Durante este año se ha impulsado una amplia alianza de colaboración entre dependencias de los gobiernos municipales, estatales y federal, instituciones académicas, especialistas, monitores comunitarios y urbanos de aves, así como organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la conservación de la biodiversidad. Este esfuerzo colectivo tiene como propósito sentar las bases para la construcción de la Estrategia Nacional para la Conservación de las Aves (ENCA), una iniciativa que busca establecer una visión compartida y de largo plazo para proteger la avifauna mexicana y los ecosistemas de los que depende.
Las aves desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas al participar en procesos como la polinización, la dispersión de semillas, el control biológico de plagas y el mantenimiento de la salud ambiental. Sin embargo, numerosas especies enfrentan amenazas crecientes derivadas de la pérdida y fragmentación de hábitat, el cambio climático, la contaminación, las especies invasoras y prácticas productivas no sostenibles.
En América Latina, países como Colombia y Chile ya cuentan con estrategias nacionales que orientan las acciones de conservación de las aves y facilitan la coordinación entre diversos sectores de la sociedad. Estas experiencias han demostrado la importancia de contar con una hoja de ruta que permita priorizar esfuerzos, optimizar recursos y fortalecer la colaboración entre actores públicos, privados, académicos y comunitarios.
México tiene hoy la oportunidad de desarrollar este instrumento estratégico, que brindará certeza, dirección y continuidad a las acciones necesarias para enfrentar los principales desafíos que afectan a las aves hacia el año 2030 y más allá. Su alcance va más allá de la protección de las especies, ya que contribuirá también a la conservación de los ecosistemas, los servicios ambientales y el patrimonio natural del país.
El objetivo central de la ENCA es fortalecer las capacidades locales para la conservación, promover la participación de diversos sectores de la sociedad e integrar la protección de las aves en las políticas públicas, los sistemas productivos y la planeación territorial. Asimismo, se busca generar una visión nacional que articule iniciativas regionales y locales bajo metas comunes de conservación.
Tomando como referencia las experiencias exitosas de Colombia y Chile, se prevé que la estrategia cuente con mecanismos de seguimiento y evaluación periódica, así como procesos de actualización cada diez años, con el fin de incorporar nueva información científica, responder a los cambios ambientales y asegurar su vigencia y efectividad a largo plazo.
La construcción de la estrategia se desarrolla mediante un enfoque colaborativo, científico y participativo. Para ello, se realizan talleres virtuales y espacios de diálogo con actores clave de distintas regiones del país, incluyendo especialistas, autoridades, organizaciones civiles, observadores de aves, representantes comunitarios y otros sectores vinculados con la conservación y el manejo del territorio.
El proceso metodológico se basa en los Estándares para la Práctica de la Conservación (Open Standards for the Practice of Conservation 5.0), una metodología internacionalmente reconocida que permite identificar los objetos de conservación prioritarios, analizar las amenazas críticas que los afectan, definir metas medibles y diseñar estrategias de intervención sustentadas en evidencia científica. Además, este enfoque facilita la construcción de una red nacional de colaboración capaz de coordinar esfuerzos y promover la implementación efectiva de las acciones propuestas.
La participación de actores de distintos sectores y regiones del país será fundamental para asegurar que la Estrategia Nacional para la Conservación de las Aves refleje la diversidad biológica, cultural y social de México, y se convierta en una herramienta sólida para impulsar la conservación de las aves y los ecosistemas que sostienen el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Las organizaciones e instituciones participantes invitan a la sociedad a seguir de cerca este proceso y mantenerse informada sobre sus avances a través de sus redes sociales y canales oficiales de comunicación.